Cristina Ibáñez,León en 1962.
Inicia su trayectoria plástica en 1981 en el Colectivo de Jóvenes Artistas Plásticos de León, intercalando su residencia en Léon con varias estancias formativas y artísticas en Barcelona y Alemania hasta su regreso definitivo a Léon en los inicios de los años noventa. Desde sus primeras obras muestra interés por el diálogo e interrelación cultural entre Oriente y Occidente hecho que se convertirá en elemento estructural y al mismo tiempo transversal de su obra hasta la actualidad.En unos primeros momentos parte del estudio y análisis de elementos esenciales y básicos de comunicación como el lenguaje y el signo gráfico, cuestiones que ampliará posteriormente hacia otros territorios de reflexión creativa como la naturaleza, la filosofía y religión oriental, utilizando diferentes medios para la conformación conceptual y formal de sus propuestas.
La muestra lleva por título “KAMI” término japonés de gran complejidad evolutiva y conceptual que hace referencia simbólica y genérica a la esencia, la expresión, el poder, la energía o fuerza de los diferentes fenómenos de la naturaleza. El proyecto toma como estructura básica de desarrollo la utilización de series en las cuales plantea un conjunto de investigaciones creativas y plásticas que abarcan casi 15 de trabajo intenso aplicando las técnicas más diversas y multidisciplinares: el dibujo, la pintura, la apropiación de objetos, la imagen, la fotografía, la instalación o el video.Campo este último en el que participa con creaciones musicales específicas del destacado compositor e intérprete Miguel Angel Viñuela Solla.
La serie El Agua/ Acuáticos hace referencia al elemento esencial que hace referencia a la vida, ese líquido fluido, transparente y embrionario de energía vital y orgánica.Los diferentes estados en los que podemos encontrar este elementos y los elementos que rodean a los cursos de agua hacen referencia a los diferentes momentos de los ciclos vitales. La serie Anshin/ Alivio se configura por medio de varias fotografías y un video que se centran temáticamente en la vegetación y suelos naturales incorporando juegos de reflejos y agua. La serie Árboles trata por medio del dibujo, grabado, pintura, collage y video a este componente como monumento natural, como ser vivo utilizado, venerado y esencial.La serie Mandalas en madera es particular y se desarrolla con materiales apropiados y encontrados de arquitectura rural montañesa, puertas, ventanas o cuarterones trabajados con pirograbado, grafito o tintas. La serie Biomandalas es una miniserie creada sobre el suelo a partir de la intervención con elementos naturales del bosque atlántico. La serie Mandalas, integra la creación de varias obras que hacen referencia a la simbología del budismo. La serie Oficios divinos/ Shodo es una explícita referencia a la cerámica y la escritura como oficios que han servido de vínculos entre el mundo natural y el tecnológico para transmitir las ideas. La serie Mantras y Oraciones en Blanco reflexiona sobre la comunicación con los dioses por medio de la oración y plegaria.() La instalación Lares nos plantea una reflexión sobre el espacio vital como elemento protector de cobijo, pero también como lugar vital abierto al exterior en relación al concepto de la no casa, un sencillo homenaje a los dioses lares protectores del hogar.
LUIS GARCÍA MARTINEZ
“AMAOTO”
Es una serie dedicada en principio a los cincuenta nombres (denominaciones) que existen en Japón para los diferentes tipos de lluvia. Nació a caballo entre los proyectos de KAMI e IKIGAI y este título en realidad se podría traducir como sonido de la lluvia.
He querido recrear las múltiples sensaciones de cortina de agua, haciendo alusión a las formas del agua, al sonido y la luz que acontece en el fenómeno y en el acto de precipitarse, de golpear, de caer gotas, chorros y lienzo de agua.
AMAOTO es mi homenaje a la obsesión, el movimiento constante y lo efímero.